Martin Heidegger, la grandeza de un diagnóstico existencial y la pérdida del mismo según hans urs von balthasar
## Abstract
Dentro de los filósofos de la época contemporánea que pueden hacer gala de un importante pensamiento metafísico está sin lugar a dudas Martin Heidegger, razón por la cual se ha dispuesto darle una mirada analítica desde otro gran pensador contemporáneo, Hans Urs Von Balthasar, que percibe una evidente grandeza pero a la vez reconoce un quiebre, una pérdida ante la cual su misma filosofía teológica nos da una propuesta de salida interesante y actual.
El método que se ha seguido en esta investigación es triple: primero, fenomenológico-existencial, ya que se tiene en cuenta los valiosos aporte de la analítica existencial del Dasein en Heidegger, lo cual lleva a proponer la imagen de que no somos un lienzo en blanco sino una pintura inconclusa y de que no tenemos tiempo sino que somos tiempo, entre otras consideraciones. En un segundo momento, el método se transforma en una destrucción fenomenológica, ya que se demuestra cómo el llamado segundo Heidegger en realidad no termina de superar al primero, en cuanto que la respuesta a la pregunta por el ser queda confinada a un ser-para-la-muerte, un destino ineludible y angustioso ante el cual se tiene las manos atadas. Finalmente, el tercer método se ha llamado estética metafísica, puesto que la pregunta por el ser es ilumiinada desde los trascendentales, teniendo como primacía el de la belleza.
La principal conclusión a la cual se llega en esta investigación es que ontológicamente el ser humano no sólo está vuelto ontológicamente hacia la muerte sino a la vida, por ello, sobre todo somos seres-para-la-vida, esto es, en nuestras manos está también el destino del ser. Se verá por ello, cómo esto tiene sus ecos en la actualidad, sobre todo en estos tiempos de inteligencia articificial, donde parece que la vida se nos ha escapado de las manos.